La discusión sobre el rol de la seguridad privada generó un nuevo debate político en la provincia de Córdoba luego de que surgiera una propuesta vinculada a permitir el uso de armas por parte de vigiladores en determinados servicios.
Desde el espacio político, Frente Cívico manifestó su rechazo a la iniciativa y advirtió que una medida de ese tipo podría generar riesgos en materia de seguridad pública.
Críticas desde el Frente Cívico
La legisladora provincial Nancy Almada cuestionó la posibilidad de habilitar armas letales para trabajadores de seguridad privada y expresó una postura contraria a la propuesta.
En declaraciones a medios locales, la dirigente sostuvo que su espacio mantiene una posición de rechazo frente a la iniciativa y planteó que permitir armas a vigiladores implicaría “poner más armas en la calle”, lo que, según señaló, podría incrementar situaciones de violencia.
El debate sobre la seguridad privada
La discusión surgió luego de que representantes del sector de seguridad privada plantearan la posibilidad de que los vigiladores puedan portar armas en determinados servicios considerados de alto riesgo. Entre los argumentos planteados por quienes impulsan esa propuesta se menciona la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta de los trabajadores ante situaciones delictivas.
Sin embargo, desde sectores políticos y autoridades provinciales remarcan que el uso de armas forma parte del monopolio de la fuerza que corresponde al Estado y a las fuerzas de seguridad públicas.