Álvaro “El Tano” Cervigno publicó un nuevo video dirigido a trabajadores de la seguridad privada, en el que abordó una de las consultas que, según contó, más recibe por parte de vigiladores: cómo actuar ante un descargo laboral.
“Es un tema medio polémico porque recibo muchos mensajes sobre esto”, señaló al inicio de su reflexión, donde diferenció los aspectos positivos y negativos de esta herramienta utilizada habitualmente por las empresas ante distintos incidentes o irregularidades.
Desde su perspectiva, y tras haber consultado con abogados de distintos estudios jurídicos, Cervigno sostuvo que un descargo “te sirve si lo hacés bien, pero te entierra si lo hacés mal”.
En ese sentido, explicó que un trabajador puede utilizarlo para defenderse correctamente cuando considera que está siendo acusado de algo injustamente. Como ejemplo, mencionó casos vinculados a daños en equipos de comunicación o vehículos de servicio.
“Si te citan porque rompiste el handy, vos en el descargo debés negar los hechos si tenés razón”, explicó. También recomendó dejar asentadas situaciones concretas, como que el elemento fue entregado en buenas condiciones al finalizar la guardia o que no hubo observaciones durante el relevo.
En relación con los móviles, señaló que incluso se puede solicitar una auditoría de cámaras para demostrar que no hubo responsabilidad del trabajador en un daño reportado posteriormente.
Sin embargo, advirtió que el problema aparece cuando el vigilador redacta el descargo sin estar seguro de lo ocurrido o intentando “quedar bien” con la empresa. “A veces el trabajador termina admitiendo culpas sin darse cuenta”, afirmó.
Precauciones
Cervigno apuntó contra situaciones que consideró cercanas al acoso laboral, especialmente cuando los descargos se vuelven constantes y por cuestiones menores. “Si llegás al servicio y tenés un descargo por cualquier cosa insignificante todos los días, eso es una cama”, expresó.
Frente a estos casos, recomendó actuar con cautela: hacer el descargo cuando se trate de situaciones reales y puntuales, pero evitar responder automáticamente ante acusaciones repetitivas o injustificadas. “Si es algo de todos los días por cosas insólitas, ni lo toques al descargo o poné ‘no conforme’”, aconsejó.
Finalmente, remarcó que existen numerosos casos de despidos con causa originados por una acumulación de descargos mal redactados y reiteró su conclusión: “El descargo es una herramienta que te sirve si lo hacés bien, pero te entierra si lo hacés mal”.