El mercado laboral de la seguridad privada en Entre Ríos vivió una jornada histórica este lunes. Cientos de aspirantes se movilizaron hacia el centro de la capital provincial para presentar sus perfiles ante Segurt Group SRL, una compañía con base en Buenos Aires que acaba de desembarcar en la región. La convocatoria, que inicialmente apunta a cubrir más de 20 puestos operativos, superó todas las expectativas, confirmando el rol del sector como refugio ante la crisis económica.
Uno de los factores determinantes para la masiva concurrencia fue la flexibilidad en los requisitos. A diferencia de otros rubros, la búsqueda se centró en la responsabilidad y la vocación de servicio, eliminando barreras de edad, género o nivel de estudios secundarios. El único requisito excluyente fue la presentación de certificados de reincidencia (antecedentes penales), lo que permitió una postulación más inclusiva.
Además, la propuesta de la empresa incluye un programa de capacitación interna, un incentivo fundamental para aquellos que buscan profesionalizarse en el área de la vigilancia. Para muchos de los presentes, la posibilidad de formarse desde cero representa la oportunidad de abandonar la informalidad y acceder a un empleo con mayor estructura.
Un perfil de postulante diverso y en busca de progreso
La fila, que se extendió por la calle Uruguay, reveló un fenómeno creciente en el ámbito gremial: la búsqueda de mejores condiciones laborales por parte de quienes ya tienen trabajo. No solo se presentaron jóvenes desempleados, sino también empleados de sectores como el comercio y los servicios independientes que ven en la seguridad privada una alternativa de mayor estabilidad y mejores escalas salariales.
La modalidad de entrevista presencial también fue señalada como un diferencial positivo. En un contexto donde la digitalización suele enfriar los procesos de selección, la posibilidad de entregar el currículum mano a mano y tener un contacto directo con los reclutadores fue valorada como una señal de seriedad por parte de la firma empleadora.
La llegada de nuevas operadoras a Entre Ríos, con miras a expandirse próximamente hacia Santa Fe y Rosario, marca un dinamismo necesario para el rubro. La conformación de una base de datos de hasta 50 vigiladores por parte de esta empresa no solo atiende a la demanda inmediata, sino que proyecta un crecimiento sostenido para la actividad en el corto plazo, consolidando la seguridad privada como uno de los principales motores de contratación en la zona del litoral.