Un grave episodio de violencia puso en foco la vulnerabilidad de los trabajadores de seguridad privada durante espectáculos deportivos. El hecho ocurrió en el Estadio Único Madre de Ciudades, en el marco del partido en el que Central Córdoba cayó 3 a 1 ante Newell’s Old Boys.
Según los reportes, cerca de las 23 horas un trabajador de seguridad privada, identificado como Rojas, de 51 años, se encontraba cumpliendo funciones en el acceso norte del estadio cuando fue sorprendido por un hincha del equipo local. El agresor le propinó un fuerte golpe en la nuca desde atrás, provocando que el empleado cayera desvanecido de inmediato.
El impacto obligó a una rápida intervención de compañeros y efectivos policiales, quienes solicitaron asistencia médica urgente. La víctima fue trasladada al Hospital Independencia, donde ingresó con un cuadro de traumatismo craneal y quedó en observación.
Riesgos laborales en eventos masivos
Testigos señalaron que el ataque fue imprevisto y sin posibilidad de defensa, lo que expone una problemática recurrente: la exposición del personal de seguridad privada a situaciones de violencia en contextos de alta concentración de público. En este caso, el clima de tensión generado por la derrota del equipo local habría sido un factor desencadenante.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar protocolos de prevención, capacitación y protección para quienes trabajan en el control de accesos y la seguridad en estadios, muchas veces en condiciones de alta presión y con recursos limitados.
Investigación en curso y búsqueda del agresor
Tras el hecho, intervino la Departamental Norte, que dio aviso a la fiscalía de turno. Entre las primeras medidas dispuestas se encuentra el análisis de las cámaras de seguridad del estadio y sus alrededores para identificar al agresor, quien se dio a la fuga aprovechando el movimiento de personas en el ingreso.
Se espera la formalización de la denuncia por lesiones en las próximas horas, mientras las autoridades buscan esclarecer el hecho y determinar responsabilidades. En tanto, el estado de salud del trabajador evoluciona favorablemente, aunque permanece bajo control médico para descartar posibles secuelas.